domingo, 3 de mayo de 2015

Mujer. Cerebro. Conmoción. Recuperación

Por Manuel Contreras


Los cerebros de las mujeres podrían tener mayor dificultad para recuperarse de las conmociones



Un estudio con resonancias magnéticas sugiere que la memoria funcional no se recupera tan rápido como la de los hombres

Gracias a una noticia encontraba en el Radiolody vemos que una nueva investigación realizada en Taiwán reveló más evidencia de que las mujeres podrían tener mayores dificultades para recuperar la memoria tras una conmoción.
Los investigadores desconocen por qué el cerebro de las mujeres parece responder de manera distinta a las lesiones cerebrales que el de los hombres. Pero los expertos creen que puede tener algo que ver con las diferencias que existen entre los cerebros de los hombres y las mujeres, o la manera en la que las mujeres y los hombres se lastiman cuando se golpean la cabeza con algo.
Sin importar cuál sea el caso, "no se puede tratar a las mujeres como se trata a los hombres", dijo el neuropsicólogo Dave Ellemberg, profesor asociado que estudia las lesiones cerebrales en la Universidad de Montreal. "Pero en el campo del manejo de las lesiones cerebrales, todas las personas son tratadas igual. La información viene principalmente de los hombres, y los programas de tratamiento están basados en evidencia que proviene de ellos".
Al centro de la conversación están las conmociones, también conocidas como lesiones de trauma cerebral leve. De acuerdo con la Asociación Americana para las Lesiones Cerebrales (Brain Injury Association of America), "leve" se refiere al trauma contundente inicial en sí mismo, no sus consecuencias, que pueden ser severas.
Las conmociones han recibido una enorme atención en el mundo de los deportes recientemente, y los investigadores señalaron que algunas investigaciones han mostrado que las atletas femeninas sufren conmociones cerebrales a una tasa mayor que los atletas varones que juegan deportes similares.
Este nuevo estudio liderado por el doctor Chi-Jen Chen y conducido por los investigadores del Hospital Shuang-Ho de la Universidad Médica Taipei en la ciudad de Nuevo Taipei, involucró el uso de imágenes de resonancia magnética funcional (RMNf) para estudiar el cerebro de 30 hombres y 30 mujeres.
La mitad de cada grupo había sufrido lesiones de trauma cerebral leves por la práctica de deportes, accidentes automovilísticos, caídas o agresiones. Sus cerebros fueron escaneados un mes después de las lesiones y de nuevo otras seis semanas más tarde. La otra mitad de cada grupo no había sufrido una conmoción.
Si bien otros estudios han encontrado diferencias en la forma en la que reacciona el cerebro de las mujeres y de los hombres a las lesiones cerebrales, la nueva investigación es única porque utiliza imágenes del cerebro, dijo Ellemberg, quien no participó en el estudio.
En la primera ronda de escaneo, los investigadores de Taiwán encontraron que las secciones del cerebro dedicadas a la "memoria funcional" estaban más activas en el cerebro de los hombres lesionados y menos activas en el cerebro de las mujeres lesionadas, comparado con sus compañeros de grupo no lesionados.
"La memoria funcional es memoria de corto plazo", explicó Steven Broglio, investigador cerebral y director del Laboratorio de Investigación NeuroSport en la Universidad de Michigan en Ann Arbor. "Por ejemplo, recordar el precio de algo que tomaste de un estante y lo llevaste a la caja registradora de la tienda".
La memoria funcional en los hombres con lesión cerebral, al menos vista a través de los escaneos cerebrales, pareció haber regresado a la normalidad cuando volvieron seis semanas después de la primera imagen. Pero el cerebro de las mujeres lesionadas seguía afectado.
"Sabemos que las mujeres tienen tasas de lesiones cerebrales más altas y recuperaciones más tardadas, pero no estamos totalmente seguros de la razón", dijo Broglio, quien no participó en el estudio. Una teoría es que las mujeres tienen los músculos del cuello más débiles, los cuales son un factor en el efecto que tienen las lesiones de cabeza en ellas. Otra teoría sugiere que las mujeres son más propensas a informar sobre las lesiones cerebrales y decirle a los médicos sobre los síntomas persistentes, dijo.
El estudio probablemente no afectará el tratamiento de las conmociones, dijo Broglio. Sigue siendo crucial tratar las lesiones con base en los síntomas individuales, dijo, y existen investigaciones no concluyentes sobre el valor de utilizar escaneos cerebrales como herramienta para los pacientes de una conmoción.
Ellemberg dijo que la investigación sugiere que las mujeres tardan más tiempo en recuperarse de las conmociones y añadió que el descanso físico y mental es más importante para ellas y que deben ser cuidadosas y tomarse suficiente tiempo alejadas del atletismo y las actividades mentalmente desgastantes como la tarea escolar.
"Si no lo hacen", dijo, "podrían prolongar su recuperación".
¿Qué pasa con los efectos a largo plazo, después de meses o años? "Los estudios sugieren que el cerebro básicamente se recupera tras una lesión", dijo Ellemberg. "Pero si no se recibe un tratamiento adecuado, eso podría provocar consecuencias a largo plazo".


martes, 21 de abril de 2015

ALGO SOBRE LA MEDICINA DE GÉNERO



Por Clara Restrepo

Nos hemos encontrado este artículo del “Fatto Quotidiano” sobre la medicina de género que nos revela algunos datos interesantes y otros ya mencionados en los seminarios de Feminología de Inspiración Femenina. Nos parece interesante el hecho de que se esté divulgando este tipo de información para mantenernos informadas sobre los riesgos de los fármacos para la salud de la mujer debido la falta de investigación sobre la fisiología femenina y los efectos colaterales de los fármacos. También nos aclaran datos económicos como el hecho de que la investigación de fármacos sobre el género femenino es más costoso y requiere más tiempo.

Aquí os dejamos el artículo completo y el link para acceder al artículo en italiano.
Una salud a la medida de la mujer no existe hoy. Los prejuicios de género en la investigación demuestran que los fármacos siempre son probados sobre los hombres, por consiguiente no siempre tienen la misma eficacia en el género femenino, más susceptible a desarrollar reacciones adversas: en las edades entre 35 a 44 años son casi el doble de las manifestadas en sus coetáneos masculinos. En la mayoría de los casos no se tiene en cuenta la diversidad biológica entre el hombre y la mujer y solo se diferencia la dosis para adultos y niños y como máximo se prohíbe la ingestión del fármaco durante el embarazo.
Este asunto viene tratado por el Instituto Neurológico Carlo Besta de Milán que junto a la Región Lombardía han dedicado un congreso a la diferencia de género en la enfermedad de Parkinson. “En las mujeres es tres veces más frecuente la aparición de movimientos involuntarios de los miembros superiores e inferiores que constituyen los efectos colaterales de la L-Dopa, el fármaco usado para tener bajo control los temblores típicos de la enfermedad –explica Barbara Garavilla, responsable del comité único de garantías para la igualdad de oportunidades hospitalarias- En los casos más graves se debe reducir la dosis y a ser posible intervenir quirúrgicamente con la utilización de pequeños electrodos para estimular las células del cerebro para que produzcan más dopamina (el neurotransmisor carente por causa de la enfermedad). Los síntomas son diferentes pero a menudo se los ignora. En los hombres el Parkinson provoca sobre todo un deterioro de las capacidades cognitivas mientras que en las mujeres aparece más la ansiedad y la depresión.
La Organización Mundial de la Salud ha oficializado la existencia de las diferencias de género desde 1998, después de cuatro años ha creado el Departamento para el Género y la Salud de la Mujer y desde ese momento ha iniciado a promover la integración de las consideraciones de género en las políticas sanitarias, pero los cambios proceden a pasos demasiado lentos.
En el 2014 el World Economic Forum ha situado a Italia al 68 puesto en la clasificación de la desigualdad en los tratamientos médicos entre hombres y mujeres. Es una paradoja, las mujeres viven más tiempo pero con menos salud. Por ejemplo con respecto a los hombres, las mujeres sufren más de osteoporosis, enfermedades del tiroides, depresión, ansiedad, cefalea y hemicráneas, cataratas e hipertensión arterial.
La medicina de género que se encarga de estudiar las enfermedades y los tratamientos en base a las diferencias anatómicas, biológicas, psicológicas y culturales del individuo, debe tener en cuenta un obstáculo: la experimentación clínica de los fármacos vienen efectuadas sobre un modelo de un 70% de hombres y apenas un 30% de mujeres, al final se hace una media de datos descuidando las diferencias anatómicas entre un organismo femenino y uno masculino, po ejemplo las mujeres al tener menor peso pero mayor masa de grasa responden a una manera diferente al fármaco.
La razón por la cual la investigación científica se basa sobre modelos masculinos es en primer orden económica. En los años 60 y 80 las mujeres estaban completamente excluidas de los test porque no estaban todavía suficientemente emancipadas. En cambio hoy no se tienen en cuenta porque costarían demasiado a las empresas, significaría aumentar al menos de 5 a 6 los grupos experimentales porque el sexo femenino debe ser representado en las diferentes fases de su vida reproductiva, ciclo menstrual, embarazo, lactancia y menopausia, con un inevitable aumento de gastos económicos y de tiempo de investigación. Tampoco faltan las razones sociales, las mujeres son menos disponibles porque deben ocuparse de la familia y están menos interesadas en este tipo de experiencia.
Los prejuicios de género también afecta la descripción de los síntomas de una enfermedad. Por ejemplo en el infarto de corazón, los síntomas que se toman como referencia en los textos médicos son aquellos que se manifiestan exclusivamente en el varón: un dolor constrictivo al tórax que se puede irradiar al cuello, los brazos y a la espalda y una sensación de opresión en el estómago.
En las mujeres en cambio se presenta con una sensación de malestar general, sudoración, diarrea, nausea y vértigos. Estas diferencias son descuidadas y poco visibles a los ojos de los profesionales médicos.
Lo mismo se puede ver en el uso de los fármacos, en las mujeres los anti arrítmicos pueden influir más frecuentemente en el funcionamiento del tiroides, el uso de anticoagulantes y antiagregantes en cambio la expone a hemorragias cerebrales. Por esto se deben utilizar las dosis bien medidas. “En la universidad nadie te enseña estas cosas, se aprenden en la práctica, con la experiencia, el boca a boca y estar informado sobre las ultimas investigaciones, concluye diciendo una doctora jefe de cardiología del hospital Humanitas de Milán.
Para acceder al link en italiano:
http://www.ilfattoquotidiano.it/2015/04/07/ricerca-pregiudizio-genere-farmaci-sperimentati-sugli-uomini/1570430/

domingo, 8 de marzo de 2015

UNA MANIPULACIÓN MÁS

Por Milagros García-Bueno



En este artículo, que recogimos de "Vida de Mujer", vemos una vez más la manipulación que se ejerce sobre la mujer para llevarla a ulteriores consumidoras, sin importar su salud, ni presente ni futura... total ya después con la menopausia qué más da ¿no?.... lo decimos irónicamente, no vayan ustedes a pensar.... Pues bien esto es lo que seleccionamos para contarles.
"Las mujeres cuyos cuerpos alcanzan elevados niveles de productos químicos contenido en los maquillajes y en los productos para cuidado personal llegan a la menopausia de dos a cuatro años antes de lo normal.
Es lo que ha comprobado un estudio realizado por un equipo de investigadores de la Washington University School of Medicine de St. Luis U.S.A. La investigación ha sido publicada el pasado 28 de enero en la revista científica Plos One.
Los investigadores han examinado los niveles de 111 productos químicos en orina y sangre de un grupo de mujeres, sospechando que estos pudieran interferir con la normal producción de hormonas femeninas.
Ya otros estudios habían mostrado el nexo entre estos “interruptores endocrinos” y la menopausia, pero la investigación es la primera en estudiar esta asociación, tomando en examen productos químicos singulares y utilizando un muestreo muy representativo de pacientes en los EE.UU.
La exposición a muchos de estos productos está, por desgracia, fuera de nuestra mano, dado que están contenidos en el aire, en el suelo o en el agua. Pero se pueden, sin embargo, controlar las exposiciones a otros agentes de uso cotidiano. Por ejemplo, el consejo del Profesor Cooper es aquel de calentar los productos en el microondas, prefiriendo contenedores de vidrio mejor que de plástico y leer la etiqueta de los cosméticos y de los productos para la higiene personal antes de utilizarlos cotidianamente. Algunos de estos cosméticos han sido ya prohibidos en América a causa de sus efectos negativos, pero desgraciadamente continúan su producción, causando contaminación ambiental.
En el estudio los investigadores han analizado datos recogidos en la década de 1099-2008, partiendo de una investigación de la National Health and Nutrition Examination, dirigida por el Centro para el control y la prevención de los alteraciones en USA. La investigación ha contado con 31.575 personas, incluidas 1.442 mujeres en menopausia, en las que han comprobado sus niveles de interruptores endocrinos.
La edad media de estas mujeres era de 61 años, y ninguna de ellas hacía terapias a base de estrógenos o había realizado intervenciones de extirpación ovárica.
La muestra ha sido considerada representativa en una población de 9 millones de mujeres en menopausia, y ha confirmado la  hipótesis del estudio,  una menopausia precoz anticipada de 2 a 4 años.
Las muestras de sangre y orina habían estado expuestas a productos químicos de síntesis como toxinas, ftalatos, productos de combustión industrial, Fito-estrógenos y otros.
Los investigadores han individuado cerca de 15 de estos productos sospechosos de inducir a la menopausia precoz.

El estudio, afirma Cooper, no prueba la causa, cuanto al efecto que, la exposición a determinadas sustancias contenidas en productos para la higiene cotidiana y los cosméticos, puedan provocar una condición similar en las mujeres".
Será verdad, será mentira... ¿?, pero como decía la canción de la artista cinematográfica americana Doris Day: que será, será... el tiempo te lo dirá...

viernes, 6 de febrero de 2015

MUJER – SALUD – BELLEZA - CONSUMO

Por Milagros García-Bueno
 
Hablando de moda… como ya sabemos la moda la sigue imponiendo esta sociedad patriarcal en la que vivimos, donde a las mujeres nos utilizan como
muñecas con las que jugar. Nosotras jugábamos con las muñecas de plástico, de goma o de tela, pero aquí estamos hablando de jugar con esa parte de la especie humanidad que se llama mujer “fémina”. Un juego que sirve para vendernos un éxito o un fracaso, un estar dentro del grupo o fuera de él, en cualquier caso no somos ni consideradas ni se nos tiene en cuenta. Además toda esta manipulación a través de la moda, lo que nos hace es ser las mejores y más fáciles consumidoras del mercado, en nuestro afán de estar a la altura.
Y como todo tiene un pero, lo que ahora nos van contando es que algunas de las cosas que van de moda y que utiliza la mujer no son buenas para nuestra salud. Son de esas incongruencias que tiene la inteligencia del ser humano que, sabiendo que hace mal, lo siguen fabricando, hacen un buen marketing, lo comercializan, unos pocos se hacen ricos y lo que les suceda a los demás no les interesa.
A este respecto leímos, en el diario La República, un artículo donde nos cuentan que la Asociación Nacional de Osteópatas de Gran Bretaña, a partir del famoso dicho “para ser bella hay que sufrir”, ha hecho una investigación científica donde nos revelan cómo esas modas perjudican la salud.
¿Qué jóvenes –y menos jóvenes- no se pone unos Jeans estrechos? Pues no solamente impiden la circulación de la sangre, sino que al ser tan estrechos no permiten movimientos naturales, lo que repercute sobre la salud de la espalda. Pueden limitar el movimiento equilibrado de la zona central del cuerpo, provocando una postura incorrecta. Esto mismo ocurre con las faldas y pantys/medias que utilizamos diariamente.
Los bolsos grandes, pues ya se sabe que cuanto más grande más se mete…. ¡y eso pesa…..! Y ese peso lo llevamos durante muchas horas con el mismo hombro, lo cual supone un desequilibrio para nuestra espalda.
Los zapatos muy altos o los totalmente planos tampoco son aconsejables, pues los primeros dañan la columna vertebral y los dedos de los pies y los segundos, como no tienen un arco plantar, pues alteran la armonía de nuestra estructura. Se aconseja de utilizarlos en ocasiones especiales y no habitualmente.
Collares, pendientes, pulseras y relojes, muy pesados  causan fatiga a los músculos del cuello y a los hombros y muñecas, provocando tensión y dolor y daño a largo plazo.
Y los gorros, ahora tan de moda en los meses de invierno y útiles para el frío en la prevención de resfriados, pero cuando son muy estrechos pueden causar dolores de cabeza cuando son utilizados durante muchas horas seguidas.
Así podríamos enumerar todas las prendas que visten o adornan a las mujeres, desde lo  más externo a lo  más interno, pues no hemos mencionado la ropa íntima. Ante esta situación, que es uno más de los mecanismos de manipulación hacia la mujer, solo nos cabe decir:

“SE TU MISMA Y MIMATE”

EL MILAGRO DEL PAN

Por Ursula Kessler




Milagro de pan
Hacer pan puede parecer algo difícil, algo inalcanzable que no puede hacer todo el mundo. Sobre todo cuando se trata de un pan integral, sin gluten (para los que sufren de una alergia), pan sin harina, en fin… panes especiales.
Como Alemania es conocido como uno de los países que más variedades de pan tiene, hoy me inspiraron de poner una receta para hacer  un pan de frutas. Fácil de hacer y además sano y bastante económico.
Lo especial de esta receta –que además se puede usar como receta base para otros panes- es que no vamos a necesitar harina, ni levadura, ni levadura madre.  A todo eso se puede renunciar cuando se dispone de un “remedio mágico” que en lo siguiente vamos a revelar…
La “sustancia mágica”
Casi todo el mundo la conoce: Es una planta llamada “llantén” (plantago lanceolata). De sus semillas se obtiene una sustancia fascinante, llamada “Psyllium”. Es un excelente remedio para afecciones del intestino,  un remedio para determinadas afecciones hepáticas y para el estómago, también para baja el colesterol, para bajar peso… Es justo la sustancia que vamos a utilizar para hacer nuestro pan porque  Psyllium tiene la capacidad de hincharse –mezclado con agua- 40 veces más de su volumen original.  Como Psyllium es un aglutinante de agua es por tanto un elemento ideal para hacer pan.
 
Quien quiere informarse más sobre esta maravillosa planta: www.youtube.com/watch?v=vY4LRwixSno
Bien, volvamos a la receta de pan.
Elementos necesitados:
·         Un cuenco grande
·         Molde de horno para el pan
·         Vaso medidor  o balanza de cocina)
·         Papel de horno
·         Brocha
·         Paño de cocina
Ingredientes:
·         150 g Copo de avena
·         135 g Pipa de girasol
·         90 g Linaza machacada
·         65 g Avellana
Las avellanas se pueden partir por mitad, se pueden hacer pedazos, pueden ser molidos.
·         2 cucharadas de semillas de Chia
·         4 cucharadas de polvo de Psyllium plantago
·         1 ½ Cucharaditas de sal de mar
·         1 cucharada de sirope de arce
·         3 cucharadas de grasa de coco (Liquido)
Preparación:
Mejor preparar la masa por la noche, porque tiene que estar como 8 horas.
1.      Reviste el molde de horno para el pan con papel de horno que sobresale el borde del molde.
2.      Ponga todos los ingredientes secos en el cuenco grande.
3.      Añade la sal.
4.      Ponga 350 ml de agua más una cucharada de sirope de arce más las grasa de coco (liquido).
5.      Masajea todo como 3 a 4 minutos.
La masa va a parecer ligeramente húmeda. Si se quiebra falto un poco de agua. La masa tiene que ser homogéneo. Si has puesto demasiado agua añade un poco de polvo de Psyllium plantago o/u avena.
6.      Ahora pones la masa en el molde, la cubres con un paño de cocina y la dejas durante una noche.
El día siguiente:
1.      Calentar el horno como 20 minutos antes.
2.      Mojar la superficie del pan con un poco de agua (con pinsel, p.e.).
3.      Hornea el pan durante 30 minutos a 180°.
4.      Después lo sacas del horno y del molde lo mojas otra vez en la superficie y lo vuelves a poner en el horno otros 30 minutos.
Esta receta es como una receta base. Se puede variar los ingredientes según gusto y necesidad y según lo que haya disponible en este momento. Sea como sea la variación, no se debería de quitar la linaza ni el Chia.
También se puede hacer pan dulce y en vez de emplear sirope de arce se puede emplear la Stevia, azúcar de caña u otros.
Si empiezas a comer este pan, se te va a cambiar tu hábito de comer. Vas a necesitar mucho menos pan de lo normal, vas a tener menos hambre.
Bien, y ahora queda simplemente decir… BON APPÉTIT

domingo, 18 de enero de 2015

¿QUÉ COMPRAMOS, CONSUMIMOS, ELEGIMOS?

Por Julia Reyes



Me parece que este tipo de información puede ser de utilidad para nosotras las mujeres que somos las que mayoritariamente vamos a la feria a comprar las frutas y verduras. Si ve en la feria de Japón, o en alguna de México o en Hong Kong y/o Canadá, unas hermosísimas y sabrosas frutillas, cuidado no se le haga solamente agua la boca, sepa de dónde vienen y sepa qué está comprando, pues éstas pueden venir de California donde están usando cloropicrina y 1-3 dicloropropeno, sustancias químicas usadas en la guerra. 
Estos pesticidas se utilizan fumigando la tierra previamente donde crece la planta pero  contamina y se esparce por el aire, generando problemas de salud a los trabajadores de los cultivos y a los locales del lugar. Aún no se sabe bien hasta qué punto puede dañar a los consumidores.
Este uso extendido de los fumigantes -que también se da en otro tipo de cultivos, aunque según los expertos no en una proporción tan alta- hizo que recientemente el Centro para el Periodismo de Investigación (CIR, por sus siglas en inglés), le dedicara un extenso reportaje al tema.
Marylou Verder-Carlos, científica del CDPR, Departamento de Regulación de Pesticidas de California, le explicó a BBC Mundo que desde su departamento están animando a los agricultores para que realicen un control de las plagas "integral" utilizando alternativas a los pesticidas. 
"Si a los agricultores se les sigue dando vía libre en la utilización de los pesticidas nunca buscarán una alternativa", señala la experta, quien apunta que existen opciones "orgánicas" no contaminantes, como la biodesinfeccion de los suelos.”

"Hay métodos alternativos. Lo que hemos de conseguir es que se utilicen. En algunos casos son más baratos que los pesticidas, así que quizás por ese motivo los agricultores acaben adoptándolos". (el subrayado es mío)


Para más información:   http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2015/01/150105_eeuu_california_cultivo_fresas_fumigantes_pesticidas

miércoles, 7 de enero de 2015

Seis hábitos para el año nuevo que evitan el 75% de los ataques cardiacos en mujeres

Enviado por: Manuel Contreras

  
La mayoría de las personas comienza el año con una lista de nuevos propósitos para comenzar con buen pie. Un nuevo estudio, publicado en el Journal of the American College of Cardiology, pone de manifiesto la importancia de uno de los retos más típicos: llevar un estilo de vida más sano.

Los autores, investigadores de la Universidad de Indiana, la Escuela de Salud Pública de Harvard y del Brigham and Women's Hospital, siguieron a casi 70.000 mujeres durante dos décadas (cada dos años desde 1989 a 2009) y concluyeron que podrían evitarse tres cuartas partes de los ataques cardíacos adoptando seis hábitos saludables:

1. No fumar.

2. Mantener un índice de masa corporal normal.

3. Practicar alguna actividad física al menos 2,5 horas a la semana.

4. Tomar como máximo una bebida alcohólica al día.

5. Ver menos de siete horas de televisión a la semana.

6. Llevar una dieta equilibrada y de calidad.

"Aunque la mortalidad por enfermedades del corazón en EE UU ha estado en constante disminución durante las últimas cuatro décadas, las mujeres de 35 a 44 años no han experimentado la misma reducción", explica Andrea K. Chomistek, autora principal del artículo.

"Esta disparidad puede explicarse por estilos de vida poco saludables; por eso queríamos saber qué proporción de casos podría atribuirse a estos hábitos”, añade la científica de la Universidad de Indiana.

Durante el seguimiento, 456 mujeres tuvieron ataques cardiacos y 31.691 mujeres fueron diagnosticadas con uno o más factores de riesgo cardiovascular, como diabetes tipo 2, presión arterial alta o colesterol alto en la sangre. La edad media de las mujeres al comienzo del estudio fue 37,1 años; 50,3 años para el diagnóstico de enfermedad cardiaca y 46,8 para el diagnóstico con un factor de riesgo.

Las mujeres que se adhirieron a las seis prácticas tenían un riesgo un 92% menor de ataque al corazón y un 66% menor de desarrollar un factor de riesgo para enfermedades cardiacas.

Para los autores, este menor riesgo supondría que se podrían haber evitado tres cuartas partes de los ataques al corazón y casi la mitad de todos los factores de riesgo en las mujeres más jóvenes si todas ellas hubieran seguido estilos de vida saludables.

Para las mujeres que fueron diagnosticadas con un factor de riesgo, el cumplimiento de al menos cuatro de los principios se asoció con un riesgo significativamente menor de desarrollar enfermedades del corazón.


Además, no fumar, practicar ejercicio físico, comer bien y mantener un peso adecuado se asociaron de forma independiente con un menor riesgo de enfermedad cardíaca. Sin embargo, las mujeres que consumían cantidades moderadas de alcohol –una bebida al día de media– eran las que corrían menor riesgo en comparación con las abstemias y las más bebedoras.

Tal y como concluye Chomistek, "las mujeres deben adoptar estas prácticas, sobre todo si ya están tomando medicamentos para un determinado factor de riesgo como la hipertensión o el colesterol alto. Es una manera fácil de prevenir futuros problemas de corazón". (Fuente: SINC)